• ¿Vidrio Templado o Laminado para el Baño?

  • Dos de los modelos más populares actualmente en el mercado de la cristalería son los vidrios templados y los vidrios laminados, los cuales poseen notables diferencias en lo que respecta a características y usos de los mismos. Ambos tipos de vidrio forman parte de lo que se conoce como vidrios de seguridad junto con los cristales termo endurecidos.

    Ahora bien, muchas personas desean conocer cuál de estos dos modelos es mejor para el baño, sin embargo, para responder a esta interrogante es necesario analizar que son estos tipos de vidrios de seguridad y como se fabrican los mismos:

    • Los vidrios templados: Se fabrican en base a un vidrio monolítico el cual se manufactura con medidas específicas para posteriormente ser sometido al calor de un horno de templado el cual eleva la temperatura del cristal para luego enfriar el mismo siguiendo una serie de ciclos de enfriamiento y calentamiento cronometrados y controlados lo cual le otorga al vidrio una resistencia diez veces mayor al vidrio monolítico original. Este proceso de fabricación está regulado por la normativa UNE-EN 12150.
    • Los vidrios laminados: A diferencia del vidrio templado, para el diseño de un vidrio laminado no se parte de una única base de vidrio monolítico, sino que se utilizan un par o más para la fabricación del mismo. Las láminas utilizadas se unen con diferentes productos dependiendo del fabricante, ya que se puede utilizar resinas, PVB, policarbonatos, EVA, etc. El más fabricado son los vidrios laminados de PVB o butiral de polivinilo, ya que las cualidades de dicho material permiten un proceso de producción automatizado que ofrece la posibilidad de crear diferentes grosores y espesores de vidrios laminados. Se ha empleado una nomenclatura para conocer los detalles de fabricación de los vidrios laminados, por ello, cuando se refieren a un vidrio laminado 88.2 se sabe que fue elaborado con dos vidrios monolíticos de ocho milímetros unidos por dos PVB.

    Una de las ventajas del vidrio laminado es que dicho sistema de producción ofrece la posibilidad de diseñar diversos tipos de estructuras laminadas realizando combinaciones variables con respecto al material utilizado para la unión y la cantidad de láminas de vidrio monolítico. Ahora bien, es importar mencionar que para obtener un mayor rango de seguridad se puede realizar una mezcla de estas dos técnicas de fabricación para obtener un vidrio altamente resistente y seguro.

    Si bien estos dos cristales ofrecen formidables garantías de seguridad, la elección entre los cristales templados o laminados dependerá del tipo de aplicación que se les vaya a otorgar a los mismos teniendo en cuenta que los vidrios templados resisten mejor las fuerzas mecánicas, ya que durante el proceso de elaboración de un vidrio laminado se efectúan pequeñas micro-fisuras entre las láminas, lo que condiciona a los mismos ante un esfuerzo mecánico haciendo que estos tengan mayor posibilidad de fracturarse que un vidrio templado.

    En el baño, el elemento en cual debemos realizar una elección adecuada del cristal son las mamparas de ducha, y usualmente se ha utilizado el vidrio templado por el mejor nivel de resistencia que posee evitando que se presenten accidentes indeseados en el baño, no obstante, dado al grosor de los cristales templados puede existir problemas con los herrajes de la mampara. Para las mamparas de baño fijas que no poseen muescas u otros elementos de manufactura en el cristal se recomiendan el vidrio laminado.

    En las puertas del baño que sean abatibles o correderas, se recomienda el uso de templado, ya que dichos elementos se encuentran expuestos a fricción mecánica generada de las bisagras, frenos, puntos de giro y otros elementos que llevan a cabo la apertura de la puerta.

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